3 de diciembre de 2023
La mayoría de personas han escuchado hablar de la Filosofía. Generalmente se encuentran en uno de dos campos: el primero implica una admiración hacia lo desconocido. Estas personas creen que la Filosofía es algo intrincado que solo unas pocas personas entienden. En esa medida, se junta a la Filosofía con otras áreas, como la Matemática, en la que, a pesar de tener una interacción diaria, solo reparamos de su existencia en momentos particulares de nuestras vidas. Así pues, tal como nunca nos paramos a pensar en la Matemática hasta que las cuentas dentro de un pago están en nuestra contra, no nos paramos a pensar en la Filosofía hasta que ocurren cambios drásticos en nuestra vida, como una muerte, un nacimiento, un cambio político brucso, o incluso, la contemplación de una obra de arte. El otro grupo de personas se hallan en la orilla contraria. Desdeñan la Filosofía como algo inútil. Dicen, generalmente, que la misma se encarga de pensar cosas que sólo a los griegos les importaba, pero que no tiene ni aplicación práctica ni importancia en la actualidad. Para ambos bandos es este post.